Haz
de la imaginación la herramienta que te permita escapar del
aislamiento que provoca la ELA y te una a los demás.
No
te sientas inferior por ser diferente, reivindica tu derecho a ser feliz,
igual que cualquier otro ser humano.
Busca
en tus particulares creencias la fuerza necesaria para seguir adelante,
descubrirás que lo mejor de ti no puede ser afectado por la ELA
si tú no quieres.
No
pierdas nunca la esperanza. Jamás nadie sanó, pero alguien
lo hará algún día. ¿ Por qué no tú ?.
|