Facilítale
toda la información que te pida buscando la forma de decirlo
que cause menor impacto emocional.
Deja
siempre una puerta abierta a la esperanza. Nadie puede saber lo que
nos tiene reservado el futuro.
Trata
de explicar a toda la familia lo que está sucediendo. El sufrimiento
cuando se comprende y se comparte es menor.
Nunca
le dejes sentirse abandonado o solo. La participación
en ensayos clínicos puede ser una buena vía para conseguirlo.
No
le dejes peregrinar inútilmente. Remítele a un
colega si te pide una confirmación del diagnóstico pero
hazle entender que si existieran tratamientos efectivos tú los
conocerías.
Mantenle involucrado en su propio tratamiento. Su participación
activa mejorará la eficacia de las terapias que pongais en marcha.
No asumas toda la responsabilidad, trabaja en equipo. Son muchos los
especialistas que pueden colaborar en mantener la calidad de vida de
la familia afectada.